miércoles, 4 de junio de 2008

La tormenta

Para mí es un privilegio publicar un poema de Elena Escribano en mi humilde blog.
Elena es la profesora del Taller de Poesía de la UPV.
Gracias a ella he descubierto y aprendido tanto… la admiro, como poeta y como persona.
Algunas veces he hablado sobre ella en La cueva nítida: cuando recibió el premio de poesía Gerardo Diego 2006, en Soria, cuando dio un recital en La casa del libro, en Valencia y Ángel González vino a dar otro a la Biblioteca Valenciana, cuando fue su cumpleaños y lo celebramos de un modo inesperado…

Aquí está junto a Ángel González en unas jornadas a las que tuve la oportunidad de asistir, en agosto de 2005, en los cursos de verano de El Escorial.


Hoy voy a poner un poema suyo, creo que el que más me gusta de su libro Reincidencias: La tormenta.
Recuerdo la primera vez que lo leí. Fue en su casa, cuando estaba repasando los poemas antes de presentarlos a algún premio. Me sobrecogió. Describe perfectamente esas sensaciones que todos, en algún momento, hemos sentido. Os dejo con él.


La tormenta

Y comienza
creciendo la intemperie
dentro del corazón.

Se levantan los brazos del mar
agitando las velas desgarradas,
y todo a la deriva.

Se tambalean los bultos enormes y mal atados
de los recuerdos,
se desplazan por la cubierta abarrotada
los toneles rotos de la prudencia
y las cajas mal cerradas de las viejas heridas.

El viento convierte en papel
el duro trabajo de años en los astilleros de la vida.
Y el cielo con todos los colores de lo oscuro
bramando por encima de nosotros
en evidente desamparo.

Y sólo ha sido el perfume que él llevaba
y que ha vuelto,
por sorpresa,
dios sabe desde qué chaqueta desconocida
al fondo del autobús.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola a todos,
Acabo de descubrir este blog y me parece de lo más apasionante y motivante.
Sólo animarte a seguir adelante con él y darte unos nombres.
Leonard Cohen, Aute,...
Saludos.

Fdo. Rimbaud

Clarice dijo...

"...Se tambalean los bultos enormes y mal atados
de los recuerdos,
se desplazan por la cubierta abarrotada
los toneles rotos de la prudencia
y las cajas mal cerradas de las viejas heridas..."
Es mortal esa parte . He llorao leyéndolo. Es precioso, la verdad. Besos.

Belcebú dijo...

Hola Rimbaud,

Muchas gracias por tus ánimos. Me cuesta porque quiero seleccionar muy bien lo que pongo.

De Leonard Cohen no conozco NADA.
De Aute sí. Y lo escucho de vez en cuando.
Gracias por las sugerencias.

Belcebú dijo...

Hi Clarís,

Sí. Elena es mucha Elena.
Y en ese poema toca donde tiene que tocar. La selección, sencilla, de cada palabra es perfecta.
Por eso he puesto este poema.

Y tiene muchos otros. Ahora mismo me viene a la mente el de "Itinerarios", que también se sale.

Te recomiendo su libro, "Reincidencias". Si quieres te lo dejo un día que nos veamos.

Abrazos,

Anónimo dijo...

Te ayudaré un poco,

De Leonard Cohen:

Suzanne
So long Marianne
Take this waltz
The partisan
Famous blue rain coat
Alexandra leaving......., entre otras muchas


Rimbaud

Belcebú dijo...

Gracias Rimbaud,

Me las anoto para conseguirlas.

sin peras en el olmo dijo...

No te voy a descubrir nada nuevo, pero ya que aparecía en el post... no me pude resistir...

ME BASTA ASÍ

"Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero..."

Belcebú dijo...

Sí,

Es uno de mis poemas favoritos de mi poeta favorito.

Gracias por el comentario, sin peras en el olmo...

Espero verte más por aquí